Seguro Funerario

Un hecho cierto y seguro en la vida de cualquier persona es la muerte. Por tanto, la importancia de disponer de un seguro funerario que le ayude a la familia a afrontar los gastos resultantes. De hecho, estos suelen ser una carga bien pesada a la hora del deceso, siendo muy costosos en cualquier economía de cualquier país. De esta manera, se hace necesario tomar las debidas precauciones y conocer los beneficios que ofrece la cobertura de un seguro funerario.

Así mismo, los gastos funerarios son tan elevados que, en muchas sociedades, buena parte de su población debe utilizar préstamos para cubrirlos. Primeramente, porque dichos gastos generan un fuerte impacto financiero que debe afrontarse con el fallecimiento de una persona. Sin embargo, son muchos los que no toman las previsiones necesarias que amerita un evento seguro como es el deceso.

El seguro funerario suele contratarse junto con el seguro de vida, que ofrece la cobertura de gastos funerarios en casi todas sus modalidades. De esta forma, este seguro puede tomarse dentro de la cobertura base del seguro de vida o como un adicional en sus cláusulas. En la segunda alternativa la contratación debe hacerse por separado. 

Tradicionalmente, las casas funerarias venían ofreciendo planes para cubrir los gastos por fallecimiento, siendo los mismos muy básicos. De tal manera que, en algunos países el seguro funerario es algo distinto del seguro de previsión exequial. El primero, bajo el criterio de algunos tratadistas, es simplemente un plan para cubrir gastos funerarios básicos o elementales. Mientras que, el segundo es un contrato más amplio e integral. En cualquier caso, para los efectos de esta entrega, planteamos de manera general el seguro funerario.

Coberturas del seguro funerario.

Como en otros seguros, éste puede ofrecer a la persona asegurada, coberturas básicas y opcionales. Por tanto, la diferencia entre ambas dependerá de los costos de las primas y la capacidad de la persona para adquirir el seguro.

Entre las coberturas básicas se cuentan:

  • Los servicios de capilla o sala para el velatorio, conocido como servicios de tanatorio.
  • Los servicios de entierro o incineración, ya sea en nicho o en sepultura (bóveda) y su respectiva lápida.
  • Permite la libre elección del sitio donde se hará la inhumación y del cementerio donde serán depositados los restos humanos del fallecido.
  • Abraca la gestión, organización y coordinación del servicio de fallecimientos.
  • Los servicios religiosos de acuerdo con la religión que profesaba el fallecido y que profesa su familia. Estos están relacionados con la misa, ritos y otros actos de carácter religioso.
  • La realización de los trámites de los documentos requeridos una vez haya ocurrido el deceso.
  • Dentro de los servicios se incluye el de asistencia jurídica.

Coberturas opcionales del seguro funerario.

Son aquellas que se agregan a la cobertura básica. Esencialmente, dependen de que la empresa aseguradora las ofrezca o si el asegurado decide tomarlas, las cuales encarecen el monto de la prima.

Como ejemplo de coberturas opcionales se enumeran las siguientes:

  • El traslado del cuerpo. Este servicio puede ser a nivel regional o nacional dentro de un mismo país.
  • La conservación de ADN del fallecido.
  • Los gastos de viaje, por traslado internacional o repatriación del asegurado fallecido. Igualmente, cubre para un acompañante, los gastos médicos en el extranjero, su estancia, los gastos de viaje y la asistencia en viaje.
  • La atención psicológica para los familiares en ocasión de muerte traumática o de menores.

Tipos de seguro funerario.

La variedad de este tipo de seguro depende, fundamentalmente de la prima de la póliza a pagar, la cual está en función de la edad de la persona que desea asegurarse. Así tenemos:

a. Seguro funerario de prima única. Bajo esta modalidad el contratante del seguro hace un pago único por la totalidad de la prima al suscribir la póliza. En particular, este tipo se recomienda a personas con edad superior a los 60 años cuando deciden contratarlo en ese momento. Especialmente, porque se encuentra con un elevado nivel de riesgo de fallecer con motivo de su envejecimiento.

b. Seguro funerario de prima natural. En este caso, el asegurado paga una prima anual periódica, ya que la póliza es contratada por un año siendo renovada por períodos iguales. Por supuesto, cada vez que la póliza va renovándose año a año, igualmente, el precio de la prima va aumentando. Especialmente, porque el riesgo de fallecimiento de la persona asegurada es mayor.

c. Seguro funerario de prima seminatural. La póliza es contratada por un año, con renovación cada año, sólo que el precio se ajusta cada 5 años. De esta forma, el asegurado paga un promedio de las primas que hubiese pagado en esos 5 años como en el caso de la prima natural. En particular, este tipo de póliza suele y puede contratarse desde que se nace hasta cumplir los 75 años de edad.

d. Seguro funerario con prima nivelada. Con este tipo de seguro se paga una prima de manera constante sin variar durante la vigencia del contrato. Básicamente, esta prima no depende de la edad del asegurado y los incrementos de su valor son significativamente bajos.

e. Seguro funerario con prima mixta. Se trata de una combinación entre dos tipos, la natural y la mixta. Por tanto, la prima sufrirá incrementos en su precio en los primeros años hasta el momento en que el asegurado cumpla cierta edad. Generalmente, estos incrementos son aplicados hasta los 70 años de vida del asegurado. En consecuencia, a partir de ese momento la prima se estabiliza o nivela y los aumentos son pequeños.

Tal como ocurre en la mayoría de las pólizas, el seguro funerario también contempla algunas exclusiones que varían entre las empresas aseguradoras. Además, esas exclusiones están relacionadas con los riesgos derivados de algunas actividades, tales como:

  • El buceo.
  • El alpinismo.
  • El paracaidismo.
  • El uso y/o porte de armas de fuego.
  • El manejo de explosivos.
  • Cuando el asegurado es el causante de riñas o de actos delictivos.
  • Si el asegurado participa en rebeliones, actos de guerra, revoluciones o insurrecciones.
  • El estar en servicio militar activo.
  • Otros a discreción de la compañía aseguradora.

La muerte de un familiar no sólo genera un enorme dolor, también deja a los familiares el dilema económico que su partida ocasiona. Por lo que, para aliviar un esta intranquilidad la mejor opción es contar con un buen seguro funerario. De esta manera, la familia podrá sufragar los gastos en ocasión de su muerte.

InterHelper - Seguro Funerario