La importancia de estar asegurado

En los tiempos actuales y en el desempeño de nuestras vidas es de vital
importancia estar asegurado. De tal forma que, mediante el contrato de seguro
llamado póliza, podemos sentirnos y mantenernos amparados y protegidos.
Amparo y protección, ¿frente a qué? Frente a las innumerables y diversas
situaciones difíciles e imprevistas a las que podemos enfrentarnos en la trayectoria
de nuestras vidas. Se trata entonces de una especie de reserva que, llegado el
momento de necesitarla, sencillamente hacemos uso de ella.
Razones de importancia para estar asegurado.
Estar asegurado es muy importante por diversas razones, entre las cuales pueden
mencionarse:
1. Fomenta la prevención. Es primordial tomar las previsiones y prepararse ante
situaciones que pueden afectar la salud, la vivienda, la empresa o el vehículo.
Por lo que, tener una póliza de seguros garantiza respuestas oportunas para
atender esas adversidades que la vida suele presentarnos. Ejemplo, una
emergencia por enfermedad o una intervención quirúrgica planificada, un
accidente de tránsito con el vehículo del asegurado.
2. Es una inversión. El contrato de seguros debe considerarse como el adecuado
soporte para resguardar el bienestar del asegurado y su grupo familiar. Por lo
que, se trata del respaldo más idóneo ante las situaciones imprevistas. Por
ejemplo, si la póliza es para amparar la estructura de la vivienda y los enseres
(muebles, artefactos y equipos) y ocurre un robo. Entonces, el asegurado
podrá recuperar la inversión que hizo en sus pertenencias, así como recibirá
una indemnización para reparar los posibles daños causados a la estructura.

3. Cuida de la salud de las personas. Esto abarca al tomador del seguro o póliza y
al grupo familiar beneficiario de la misma. Esencialmente, casi todas las
empresas aseguradoras ofrecen diferentes beneficios en un solo paquete. Por
ejemplo, el seguro de Hospitalización, Cirugía y Maternidad (HCM) y el seguro
de vida.
El primero otorga la protección ante accidentes o enfermedades que ameritan
la atención oportuna y efectiva. Por supuesto, esto es regido por lo que haya
sido estipulado en las condiciones de la póliza. Mientras que el seguro de vida
ofrece una prestación económica a los beneficiarios del asegurado una vez que
éste haya fallecido.
4. Se refuerza la responsabilidad. En el quehacer de nuestras vidas se asumen
compromisos y deudas que, con un seguro de vida, se garantiza que nuestros
seres queridos no tengan que asumirlas. De esta manera, teniendo una póliza,
podemos, después de fallecidos, garantizarle al grupo familiar el techo para
vivir, la educación y la alimentación, entre otros. De esta manera, su vida
cotidiana continuará su curso de manera natural. Principalmente, este tipo de
seguro conforma una buena protección a la familia ante significativos gastos.
5. Protección a vehículos y demás bienes. En la actual vida moderna la mayoría
posee algún medio de transporte propio o particular. Un seguro para vehículos
ayuda mucho porque permite protegerlo ante posibles pérdidas y gastos por
daños. Por ejemplo, a nivel internacional, es obligatorio el contrato de
Responsabilidad Civil Vehicular para poder circular. Igualmente, se pueden
contratar seguros para proteger otros bienes muebles y bienes inmuebles (la
casa).
6. Se reducen los riesgos o pérdidas. Ya sea a nivel de empresas o personal,
contar con seguros incrementa la probabilidad de salir adelante y hacer frente
a las adversidades. Por ejemplo, los desastres naturales como inundaciones,
incendios y terremotos.

7. Promueve la tranquilidad. Estar asegurado elimina o reduce el estrés, el miedo,
la tensión, la ansiedad, y la frustración que genera la incertidumbre del futuro.
8. Fomenta el ahorro. Una vez que el asegurado toma la póliza se encuentra
obligado a realizar pagos regulares y periódicos por el valor del seguro. Por lo
que, esta práctica contribuye a fomentar el hábito del ahorro.
Puede decirse que tener una póliza de seguros representa el respaldo para
aquellas situaciones o accidentes inesperados pero que pueden ocurrir. Por tanto,
un contrato de seguro es una solución segura como asesoramiento y a nivel
financiero, permitiendo atender esos difíciles momentos. De igual forma, una
buena póliza constituye una base firme para los bienes que las personas van
logrando con mucho esfuerzo. Indudablemente, también significa una base fuerte
y segura para el resguardo y futuro de los seres queridos.
El objetivo principal de estar asegurado es el de prevenir los posibles daños y
riesgos, lo que permite a las personas y empresas aseguradas una vida más
tranquila y equilibrada.
¿Qué debe hacerse al contratar una póliza de seguros?
Principalmente, debe escogerse cuidadosamente la póliza más adecuada para cada
una de las situaciones particulares. Básicamente, se recomienda consultar un
asesor de seguros, y una vez se tengan claras las condiciones, costos y beneficios,
tomar la decisión. Actualmente, son muchas las opciones que ofrecen las
innumerables compañías aseguradoras. En cualquier caso, para decidir qué póliza
adquirir, dependerá de la situación personal y/o de las particularidades de la
empresa. Igualmente, deben considerarse las posibilidades económicas en cada
caso.
Para decidir qué póliza de seguros contratar, es muy importante escoger la más
adecuada para cada situación en particular. Por tanto, se recomienda no comprar
un seguro sin tener una idea clara para qué sirve o qué tan conveniente es

tenerlo. Por ejemplo, la póliza de seguro de vida es muy popular, presenta muchas
variantes pero no todos la necesitan.
De esta manera, si la persona es soltera y no tiene dependientes,
económicamente hablando, entonces no la necesita. En cambio, un seguro para la
vejez o para cubrir alguna discapacidad, puede beneficiarle en caso que la persona
no pueda continuar trabajando. Básicamente, esta discapacidad puede ser
generada por un problema de salud, una enfermedad laboral o profesional, o por
un accidente. De esta manera, una adecuada póliza es la forma para que esa
persona asegure futuros ingresos si algo le ocurriese a ocurrir.
Como se dice por allí y citando la frase publicitaria: “Más vale tenerlo y no
necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo”. Los riesgos son la razón de ser de los
seguros, y siempre estarán presentes en la vida de todos. De este modo, los
seguros buscan amparar y proteger a sus asegurados ante esos riesgos en el
momento que ocurran. Por ejemplo, riesgos de desastres naturales, chocar el
vehículo, enfermarse, accidentes personales, incendio, robo, hurto y muchos más,
incluyendo la muerte.
Por todas las razones expuestas, el estar asegurado es de vital importancia para
todos, en todos los ámbitos. Esto quiere decir, abarca tanto a las personas como a
las empresas o instituciones organizadas.

La importancia de estar asegurado y protegido en todo momento