El seguro y su importancia en la economía

El seguro es una actividad de significativa importancia para el desarrollo económico de la sociedad en cualquier país. Históricamente, el hombre ha procurado seguridad para sí mismo y para su grupo familiar inmediato, previéndolos peligros y minimizando las consecuencias. De hecho, en las antiguas Grecia, Egipto, Roma y Babilonia, existieron formas que precedieron a los seguros en la era moderna. Por ejemplo, asociaciones que asumían pérdidas de ganado por robo, cubrían la navegación y resarcían por fallecimientos en construcciones de templos y pirámides.

La “póliza” es un término proviene del latín “promesa o compromiso”, y se resume en un contrato de seguro. De esta forma, las partes intervinientes asumen y aceptan las condiciones y/o convencionalismos acordados en el mismo. Por tanto, es un compromiso para asegurar la vida de una persona o un bien de ésta que ha perdurado por tiempos. Principalmente, porque se ha convertido en uno de los factores que aportan la previsibilidad a la economía de una sociedad.

La magnitud de la importancia de los seguros en la economía de un país se ha valorado por tres vías:

a. Por su participación en el PBI (Producto Bruto Interno).
b. Por el número de personas que emplea de manera directa o indirecta.
c. Por las inversiones que efectúa.

Todas ellas son buenos indicadores, sin embargo, su verdadera importancia está en los efectos multiplicadores provocados por los pagos de siniestros. Igualmente, contribuye en los niveles de actividad de los demás sectores de la economía.

Comportamiento del mercado asegurador por tipo de economía.

Países como los Estados Unidos de Norteamérica y los de Europa Occidental ostentan el mercado asegurador más fuerte a nivel mundial. Todo ello, gracias a su creciente desarrollo económico. Por otra parte, en ellos se observa una alta influencia de los seguros sobre personas, sumado a las pólizas con coberturas patrimoniales. De hecho, en los países desarrollados la actividad aseguradora alcanza una participación de su PBI en un 10%. De esta forma, en esas regiones los seguros logran el índice más alto de penetración en la economía a nivel global.

De la misma manera, la producción de seguros, a nivel mundial, en las economías con más desarrollo alcanza más del 80%. Especialmente, se ha visto fortalecido por el elevado predominio de los seguros de vida, creciendo sustancialmente antes de la última crisis financiera 2008-2009. Indudablemente, este comportamiento del ramo de vida muestra una alta conciencia aseguradora. Esencialmente, las personas buscan proteger sus bienes, pensando en prevenir a largo plazo para garantizar el bienestar económico del grupo familiar.

A pesar de ese de la industria de los seguros en esos países, su crecimiento en los últimos años se ha debilitado mucho. Por su parte, en los mercados emergentes, la actividad aseguradora ha mostrado una significativa expansión. De esta forma, China, India, Brasil y Rusia, fueron los que más contribuyeron al crecimiento de los seguros en todo el grupo de países emergentes. Básicamente, durante el período 2002-2007.
Por otra parte, los mercados de seguros en América Latina han mostrado un crecimiento constante desde el 2002. En particular, el incremento en América del Sur está por encima por encima del de Centroamérica. Sin embargo, las asimetrías económicas entre los distintos países hacen muy heterogénea la realidad de esta actividad en Latinoamérica. Básicamente, porque en ella coexisten países con marcado nivel de subdesarrollo con otros que ya se muestran como importantes actores a nivel internacional.

En ese escenario, son dos los países que ostentan la delantera en el mercado asegurador, México y Brasil. En suma, los dos abarcan el 60% del total de primas de la región. Principalmente, esta actividad es favorecida por la elevada densidad de población y la alta industrialización de sus economías. No obstante, la proporción del seguro respecto de su propio PBI, apenas llega al 3%, muy por debajo de los países desarrollados.

En Centroamérica destaca Puerto Rico, con 1,8% con respecto al PBI regional, debido al bajo ingreso individual y una escasa cultura aseguradora. Por otra parte, en cuanto al PBI del mismo país, la participación de los seguros está en el orden del 8%. 

Conscientes de las debilidades del sector en Latinoamérica, el mismo se muestra firme y apuntando al futuro con buenas expectativas. De igual forma, reconociendo los desafíos y sus potencialidades para lograr ventajas competitivas y adaptarse a los mercados de la región.

La actividad aseguradora está sustentada en el principio de solidaridad, que permite entender su importancia en cualquier economía. Básicamente, las primas pagadas por todos los asegurados que no sufren algún siniestro, contribuyen a indemnizar a otros que son afectados. Adicionalmente, esta actividad también hace aportes a la economía participando en el mercado de capitales. De esta forma, una buena parte de las primas es invertida apoyando indirectamente al financiamiento de diversos sectores de la economía. Por ejemplo, la construcción, las industrias básicas, energía, y otros.

Se afirma entonces, que los seguros desempeñan un papel importante en la mejora de la calidad de vida de las personas. De igual forma, promueve el crecimiento de la economía y la sociedad. Por tanto, la evolución de un país será mayor mientras mayor sea la participación del seguro como elemento básico de la economía.

Principales funciones de los seguros.

Al tratar de la importancia de los seguros en la economía, es necesario conocer las funciones de los mismos.

a. La seguridad.

Un elemento común que ofrecen todos los tipos de seguro es el de garantizar la protección ante probables e importantes siniestros. Por su parte, el asegurado hará, a cambio unos pequeños pagos. De esta forma, el seguro puede transformar el riesgo de posibles y cuantiosas pérdidas en un gasto planificado y periódico. En particular, facilita la recuperación o reposición de pérdidas o una indemnización para los beneficiarios en caso de sobreviviente o muerte.

b. Incrementar la eficacia y el desarrollo.

La eficacia y el desarrollo de los negocios son favorecidos con el resultado natural de eliminar el riesgo y la incertidumbre.

c. Distribuir equitativamente las pérdidas.

Una función importante del seguro es distribuir las pérdidas sufridas por una minoría entre la gran mayoría que haya sufrido alguna. Básicamente, esta acción está sustentada por el llamado “principio de solidaridad”. De esta manera, el asegurador es el administrador de los fondos que les han sido confiados los asegurados.

d. Servir de soporte a los créditos.

En los tiempos modernos el crédito es muy importante para el desarrollo de los negocios, siendo un ejemplo típico la hipoteca. De esta forma, el acreedor hipotecario cede el dinero en préstamo exigiendo que la propiedad esté asegurada contra incendios.

e. Facilitar el ahorro.

El seguro como propulsor del ahorro es el único que garantiza, ante otros sistemas, la formación de un capital.

f. Beneficiar a la comunidad.

Parte de las sumas de dinero que son aportadas por los asegurados, son invertidas en el mercado de capitales. Esencialmente, apoya el comercio y la industria, beneficiando directamente a la comunidad.

g. Promover el desarrollo económico.

El seguro ha sido una necesidad resultante del propio desarrollo del nivel de vida y de las actividades económicas en general. Por lo que, la recaudación de primas en muchos países se ha convertido en un indicador económico de valor general.

En resumen, puede decirse que el seguro es la mejor alternativa ante el riesgo económico. Además de la seguridad implícita del seguro, éste es soporte para fomentar el desarrollo económico de países y empresas. Sin embargo, aún debe seguirse trabajando en mejorar la cultura de seguro hacia lo interno y externo de las empresas. Por tanto, debe formarse e informase a la comunidad sobre los reales beneficios que otorgan los seguros.

 

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